Virginia Woolf y “La señora Dalloway”

13 May

“La señora Dalloway dijo que ella misma se encargaría de comprar las flores”. No nos resistimos a comenzar este nuevo post dedicado a Virginia Woolf y La señora Dalloway con la primera frase de la novela, porque creemos que en ella se encierra todo lo que viene después, como al tirar de un hilo de una madeja que creíamos enredada, pero que sorprendentemente fluye y se deja desliar con facilidad. A partir de aquí somos espectadores de un día completo del mes de junio en la vida de Clarissa Dalloway, una dama de la alta sociedad londinense cuya ocupación a priori es la de preparar una fiesta en su casa para esa noche. Clarissa está feliz, pletórica, la mañana de junio es perfecta y todo en su vida parece ir bien, pero el encuentro con un viejo amigo hará que algunas nubes de verano aparezcan en el limpio cielo azul.

Con esta novela, escrita en 1925, Virginia Woolf (1882-1941) hace su primera gran aportación a la narrativa moderna (al situar la acción en un solo día es considerada “su” respuesta al Ulysses de Joyce) y a la vez reúne en un solo libro muchos de sus temas más queridos. En primer lugar, un tema tan universal, pero no por ello menos inquietante, de quién gobierna nuestros destinos, por qué somos esto o aquello, muchas veces la copia exacta de lo que nunca quisimos ser, que, en el caso de las mujeres casi siempre es más acentuado (vuelve a él sobre todo en la imprescindible Una habitación propia). El tema del suicidio ya aparece aquí, y aunque la señora Dalloway piense en la muerte, no es ella la que debe morir, sino que es un personaje secundario, Septimus Warren, desequilibrado por causa de la guerra, el que se suicida.

El fragmento que os proponemos es una conversación entre Clarissa Dalloway y Peter Walsh, su amor de juventud, en el que se unen magistralmente el diálogo y el discurrir del pensamiento interior, que es el que verdaderamente enfrenta a los dos personajes.

Como siempre, os recomendamos la lectura completa de la novela, y, después, sin  dejar pasar mucho tiempo entre una y otra, debéis seguir con Las horas (1998), de Michael Cunningham, un experimento novelístico en el que de manera sutil y perfecta se entrelazan las historias de tres mujeres: Virginia Woolf mientras escribe La señora Dalloway, Laura Brown, que en los años cincuenta lee La señora Dalloway,  mientras piensa en suicidarse, y Clarissa Vaughan, que en el Nueva York de finales del siglo XX prepara una fiesta para su amigo Richard, enfermo de Sida y con serios desequilibrios mentales. En el mismo año que Michael Cunningham publica su novela, ganadora del premio Pulitzer y el Penn/Faulkner, Marleen Gorris adapta La señora Dalloway al cine, con Vanesa Redgrave en el papel principal. Seguimos tirando del hilo, y en 2002 Stephen Daldry dirige la adaptación cinematográfica de Las horas, con tres generaciones de actrices con mayúsculas: Meryl Streep, Julianne Moore y Nicole Kidman. La película consigue un más que merecido éxito de crítica y público y es ganadora de prestigiosos premios.

Os dejamos el fragmento de Mrs. Dalloway, una escena de la película Las horas, así como los libros que hay de y sobre Virginia Woolf en la Biblioteca de la Universidad de Córdoba.

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13 comentarios to “Virginia Woolf y “La señora Dalloway””

  1. Akimeando mayo 13, 2011 a 11:02 am #

    Relato breve pero muy interesante:lenguaje poético donde los sentimientos de los personajes fluyen de uno a otro en la secuencia de un diálogo imaginario y real. Y en ese plano imaginario el monólogo interior de los personajes. Encantador y un auténtico descubrimiento.

    • Esperanza mayo 13, 2011 a 11:45 am #

      En general, toda la novela es así, un fluir de pensamientos e imágenes, con el adorado Londres de Virginia Woolf de fondo, pero en este fragmento se deja sentir de una manera especial (lo que pudo pasar y no pasó, los reproches en silencio y en voz alta…) También fue un descubrimiento para mí

      • Luna mayo 18, 2011 a 10:37 am #

        Así es el estilo literario de Virginia Woolf, muy poético y de gran sensibilidad. Os la recomiendo, no es lectura fácil ni rápida, es instropección y mucho más.

        Efectivamente en la novela aparecen muchos de sus temas queridos como dice Esperanza: la locura, la muerte, la guerra, la condición de la mujer…

        En este fragmento queda muy bien plasmado lo que Virginia llamó “el Ángel de la casa” contra el que luchó toda su vida y al que al fin consiguió matar. Clarissa es la dama perfecta por educación, la mejor esposa, la mejor ama de casa, la mejor madre, la mejor anfitriona… En definitica la mujer realizada a través de los demás, dejando a un lado sus deseos y aspiraciones por cumplir con su “destino y obligaciones ” de mujer.

  2. Inma mayo 19, 2011 a 8:25 am #

    Hace bastantes años vi la película de “Las horas” y me encantó. Consiguió que me interesara por la figura de Virginia Woolf y me decidí a leer “La señora Dalloway”. Confieso que el estilo de Woolf no es que me apasione demasiado, es una literatura demasiado introspectiva para mi gusto, pero conseguí entenderla mucho mejor a través de lo que ya había visto en la pantalla. Lo que me llamó mucho la atención fue lo bien que recoge la película el espíritu de la novela. Claro, en cine la lentitud y la introspección son, al menos para mí, bastante más llevaderos que en literatura. Viendo la película entendí mucho mejor al personaje atormentado de Virginia Woolf y su íntima conexión con la señora Dallaway. Por eso recomiendo a todo el que se acerque a la obra de esta escritora que antes vea la peli; es posible que le facilite muchísimo la lectura.

    • Esperanza mayo 19, 2011 a 9:22 am #

      Inma, las pistas que damos al final del post son esas: en primer lugar el libro de “Las horas”, porque aunque la película es excelente, el libro creo que lo es más, y es verdad que aclara muchas cosas de “La señora Dalloway” y de Virginia Woolf, al decirnos que lo que ocurrió a principios del siglo pasado, vuelve a ocurrir a mediados del mismo y también a finales. He ahí la contemporaneidad de Virginia Woolf y sus temas intemporales.

    • carmen mayo 19, 2011 a 3:04 pm #

      clarisa es un ser al que le atormentan los fantanmas que a todos nosotros: miedo a que no nos quiera, a no ser aceptados, por eso muestra sentimientos encontrados hacia su amigo. aunque no se casó con él pero tampoco soporta la idea de que él tenga otro amor….no le quiere compartir…. luego , a lo largo de la novela se verá realmente que le importa esa persona. pero ella se debata entre lo que quiere ser y lo que debe ser.

      Inma: al ver una película antes de leer la obra siempre te llevas una grata sorpresa : el libro es mucho mejor. Sin embargo, no ocurre lo mismo al contrario: leer la obra y verla luego en pantalla.¿no te parece??

  3. Inma mayo 20, 2011 a 7:54 am #

    Bueno, suele suceder que las películas decepcionan cuando has leído un libro, pero yo me he encontrado varios casos en los que me ha ocurrido justo lo contrario. A veces la película me ha gustado más que el libro. Es el caso de “American Psycho”, de Bret Easton Ellis, “El jardinero fiel”, de John Le Carré, o “La naranaja mecánica” de Anthony Burgess. Bueno, en este último caso el libro es que no pude ni leerlo de lo pestiño que me parecía, y sin embargo la peli de Kubrick es buenísima. Y algo me dice q

  4. Inma mayo 20, 2011 a 8:00 am #

    Vaya, que se me ha ido el dedo sin querer. Es que cuando me apasiono tengo un peligro que no veas. Bueno, me quedé en que algo me dice que me va a pasar lo mismo con la peli que tengo previsto ver esta noche: The road, basada en la novela de Cormac McCarthy. El libro lo empecé pero al rato se me hizo pesadísimo y lo dejé; no sé, pero me parece que la peli sí me va a gustar.

  5. Esperanza mayo 20, 2011 a 8:21 am #

    Pues no vas muy desencaminada. La novela no la he leído, pero la película es muy muy buena, intensa y bien interpretada.
    Con respecto a “Las horas”, no sé cuál es mejor, si la peli o la novela. Algo así me pasó con “Retorno a Brideshead”, la novela de Evelyn Waught y la serie de los 80, donde descubrimos a un jovencísimo y encantador Jeremy Irons (la reciente adaptación cinematográfica es ya otro cantar)

  6. Octavio junio 2, 2011 a 10:42 am #

    En LA SEÑORA DALLOWAY hay mucho de las obsesiones de Virginia – el proceso de la creación, la vida y la muerte, el lugar de las mujeres – y es un magnífico ejemplo de cómo el patriarcado establece un determinado lugar para las mujeres…

    Yo recomiendo la lectura de los diarios de Virginia y la biografía que publicó su sobrino Quentin Bell.

    Por supuesto LAS HORAS, novela y película, son magníficas. Yo analicé las dos, y las puse en relación con la evolución de los derechos de las mujeres, en mi libro LAS HORAS. EL TIEMPO DE LAS MUJERES. Editado por Tirant lo Blanch. Allí doy muchas claves de la Woolf, de Dalloway y por supuesto de la novela de Cunningham y de la película. Por cierto, LAS HORAS se titula así porque fue el primer título que Virginia pensó para su Sra. Dalloway…

    • Esperanza junio 3, 2011 a 6:24 am #

      Mi primer conocimiento de “Las horas” (y también de Octavio), fue en una charla que nos dio en los famosos “Viernes en la biblioteca” de hace tanto tiempo. Nos habló de la novela y su relación con la señora Dalloway, con Virginia Woolf… Me gustó tanto que me fui directamente a las estanterías de nuestra biblioteca a buscar “Las horas” (afortunadamente estaba). Me encantó. Luego ví la película y luego me compré el libro. Lo he releído para esta ocasión y he vuelto a sentir casi lo mismo (además, no me acordaba del detalle de la relación entre Richard y la señora Brown, que me parece un detalle buenísmo).
      Ahora, por este blog, me entero de que tienes un libro sobre el tema. Creo que lo voy a leer.
      Gracias, Octavio.

      • Luna junio 24, 2011 a 12:09 pm #

        Lo que me gustó de Las horas (prefiero la novela) entre otras cosas, es que Laura Brown es infiel a su marido en una habitación de hotel leyendo un LIBRO. Y siempre me ha parecido inquietante que una madre pueda abandonar a un hijo para emprender una nueva vida, aunque claro eran los años 50 y una mujer que abandona el hogar no tiene derecho a nada.

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  1. Margarita se llama mi amor | Madrid y yo - septiembre 13, 2013

    […] por Alonso Martínez nos topamos con esta floristería y pensamos que la señora Dalloway compraría aquí sus flores. Margarita se llama mi amor es una floristería […]

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